viernes, 1 de mayo de 2015

Mujeres y hombres y viceversa

Yo estoy harta. No se vosotras. Y tampoco sé por dónde empezar exactamente... Creo que empezaré por el principio.
¿Qué piensas cuando tienes que describir a un hombre? A cualquiera se le vienen a la cabeza términos como fuerte, valeroso, manitas, trabajador, etc. El hombre es siempre el que va a salvar a la dama. Él lleva las riendas de todo, toma las decisiones importantes, es el líder. Si alguien pide ayuda espera que un hombre sea el rescatador y, por supuesto, ¡un hombre no puede pedir ayuda! Los hombres no lloran. Podría seguir, pero queda claro a lo que me refiero.
Y ahora, ¿qué piensas si tienes que describir a una mujer? Ella es la sensible, la empática, amable, ama de casa... La mujer es la compañera. Ella debe ser discreta, y acatar las órdenes. Debe limpiar, hacer de comer, cuidar de los niños... Es la dama en apuros.
Es triste pero cierto. Hay miles de estereotipos respecto al hombre y la mujer. Ello induce al machismo, y eso no significa solamente pensar que el hombre es superior a la mujer. El machismo se ve a diario, y todas las mujeres lo sufrimos a lo largo del día todos los días. Son los micromachismos. Y eso lo creamos nosotras mismas, empieza con los hijos.
No es difícil verlo. Aún hoy día, cuando le preguntas a un niño pequeño qué quiere ser de mayor te responde cosas como bombero, policía, médico, piloto de avión, empresario... En cambio, una niña te responde secretaria, azafata, enfermera... Desde que somos niños nos están induciendo a eso. Queremos igualdad, pero va a ser difícil llegar a ella cuando ni nos damos cuenta de que seguimos promulgando lo mismo.
Cuando nace un bebé, si es niña todo será rosa y si es niño azul. Cuando van creciendo, a los niños se les va regalando cochecitos, aviones, juegos de construcción... y a las niñas muñecas, cocinitas, incluso ¡¡un juego de limpieza!! Poco a poco ellos van adquiriendo conciencia y van viendo que son sus madres las que friegan, doblan la ropa, limpian la casa, hacen de comer... y a sus padres trabajar y sentarse en el sofá a ver la tele cuando llegan.
Pero es que los tiempos cambian, y la sociedad avanza. Ahora la mujer también trabaja, y lo increíble es que ella ¡sigue ocupándose de la casa sola! Bueno, tal vez un día el hombre tiene la "inspiración" de "ayudarla" en algo.
En fin, sigamos con los niños. Porque siguen creciendo, y llegan al colegio, donde tienen quizás un uniforme, por supuesto, pantalones para los chicos y faldas para las chicas. Y cuando son pequeños eso importa menos a la hora de jugar, pero al crecer, ellas ni siquiera pueden jugar al fútbol en el recreo o ¡se les levantaría la falda! Y eso es una calamidad...Ya en infantil hay secciones diferentes en las clases, juegos de niños y niñas. ¿Y en las jugueterías? Exactamente igual. Las niñas van a la sección rosa, donde encontrarán barbies, carritos de bebé, osos de peluche, nenucos, disfraces de princesa o hada... y los niños a la zona azul, donde podrán encontrar guerreros, coches, motos, pistolas y arcos de juguete, pelotas, disfraces de súper héroe...
Y así se sigue promoviendo una sociedad desigual. Con padres que no dejan a sus hijos llorar cuando se caen de la bici porque son "unos machotes" y van corriendo a abrazar a su "princesa" porque se ha hecho daño. Y es así cuando las niñas ven a sus madres trabajar y ocuparse de la casa y se empiezan a creer que es su obligación. Y los niños ven a sus padres sentados en el sofá y... ¡qué gustazo ser el niño!
Los hombres para nada tienen que tener el detallazo de AYUDAR a las mujeres. ¡Pero en qué siglo estamos! ¡Las tareas son repartidas! Las madres piensan que las feministas ya luchan por la causa, y que algún día se conseguirá. Sin darse siquiera cuenta de que todo lo que esas feministas están consiguiendo, con la educación que les dan a sus hijos, las madres mismas lo están destrozando. Todo empieza en los niños y niñas, en el ejemplo que se les da.
Aún cuando la familia se reúne en Navidad son las mujeres las que hacen de comer y los hombres van a comprar las bebidas. Las mujeres ponen la mesa, y cuando acaban todos de comer, ellas recogen y friegan mientras los hombres fuman y beben. Como si ellos no hubieran comido o ensuciado. Y a estas alturas, a la mujer eso le da coraje, hablando claro y pronto, y no le da la gana levantarse de la mesa a ella tampoco. Y entonces viene lo peor. Las mujeres que si que se han levantado a limpiar ni reparan en los hombres, la miran solo mal a ella. ¡Incluso ella misma se siente mal por no hacer nada! Y eso que tiene a su lado a unos cuantos hombres que ni siquiera se han percatado que es hora de limpiar.
Y eso seguirá así mientras las madres y los padres no eduquen igualitariamente, sin estereotipos. Y aunque esos padres lo hagan, seguirá así mientras en los colegios no se promueva. Y si solo un par de padres lo hacen así, un día tu hija llegará a casa diciendo que tiene que hacer tal cosa porque es una niña.
Puedo poner ejemplos y no parar. Hablando de familias nucleares o biparentales tradicionales, su hay hermanas y hermanos, las hermanas son las que ayudan a su madre. Un ejemplo, terminan de cenar y la madre empieza a recoger, y tanto el padre como los hermanos se sientan en el sofá. La hermana se aproxima a ello, y entonces el padre le suelta: ¿te parece bien dejar que tu madre recoja sola? Y a mí me entran ganas de reírme, pero de reírme a carcajadas y llorando y todo, porque parece una broma. Hay que reconocer que tiene gracia que te diga eso alguien que se acaba de tumbar en el sofá a la misma vez que tu.
Otro más. Una familia en el que los dos padres trabajan, y aún así es la madre la que se ocupa de todo en casa. Los hombres no se dan cuenta de que ellos no son como sus padres, que han cambiado de época, que ahora ella también trabaja. Ellos siguen relacionando los términos casa-mujer y trabajo-hombre. Ellos llegan a casa cansados, pero cuidado, las mujeres son robots, ellas nunca se cansan. Y lo peor es que las mujeres lo consienten.
En fin, ¿más ejemplos? Quien los quiera que me los pida. Esto es así de triste, y así de triste seguirá siendo. Una hija se seguirá sintiendo mal si no ayuda a su madre, pero como el padre y hermanos no lo hacen, alguien tiene que hacerlo, y ella ha interiorizado que es ella quien tiene que hacerlo. Y así es la pescadilla que se muerde la cola. Porque esa hija no puede dejar que lo haga todo su madre, pero si los hombres no ayudan ella no puede más que hacer algo.
Esto pasa a diario. A diario las mujeres siguen permitiendo limpiar, tender, recoger la ropa, doblarla, plancharla, fregar, ordenar, hacer camas, recoger, hacer de comer... solas. Aun cuando ellas también trabajan.

Pues nada. Sigamos.

miércoles, 22 de octubre de 2014

A veces sí

Hay gente que suele decirte que lo mejor es lo que está por llegar, y no lo que tienes...

Pero, a veces, hay algo dentro de ti, algo inexplicable, algo que te dice que lo que tu tienes no lo puede superar nada más, alguien que está a tu lado, alguien que está a tu lado que nunca jamás podrá ser remplazado. Por nadie. Y que quieres pasar el resto de tu vida formando parte de esa persona, ya sea tu pareja, una amiga, un hermano... A veces lo sientes, no lo sabes explicar porque además ni tu misma lo comprendes. No siempre lo mejor estar por llegar, hay veces que ya lo tienes.

También dicen que no se sabe lo que puede pasar, yo, sin ir más lejos, hará un par de días estuve hablando con unos conocidos sobre hacerme un tatuaje, la silueta de una bruja, es el símbolo que tenemos para representarnos la persona de la que os hablo y yo. Me dijeron que estaba loca, que yo no sabía lo que podía pasar, y que un tatuaje era para siempre. Ingenuas, por eso mismo, porque es para siempre, me lo quiero tatuar. Porque yo, aunque no sepa explicarlo, se que ella va a ser para siempre, y se que siempre va a ser tan importante como lo es ahora. Incluso que va a ir a más.  Y si pasara algo, estoy convencida que querría tener esa parte de ella en mi. Por todo lo que significó, por todo lo que fue para mi.Porque cuando la miro a los ojos me veo en ella. Y porque ella se ve en mi. Porque aunque soy feliz, a su lado todo es más intenso.

No puedo definir lo que es en mi vida exactamente, no puedo decir que sea mi madrina, ni mi hermana, ni mi madre, ni una tía, no hay una palabra, ya que ella era mi profesora. Pero pasó algo mágico, ahora somos muy amigas. Sí, para mi, esa es la palabra, mi mejor AMIGA. Yo la quiero como no quiero a nadie. Sé lo afortunada que soy de que forme parte de mi vida. Porque de entre todos, ella me eligió a mí.

Por eso, aunque todo el mundo puede decir que nada es para siempre y que nada se sabe, yo me niego a pensar eso. Porque si, hay veces, aunque sean pocas, incluso hay personas a las que nunca les pasa, que algo si se sabe y que si es para siempre. Porque miras a esa persona, y la vez feliz, reír, y sabes que es lo que siempre quieres tener a tu lado. Su felicidad, que también es la tuya. Cuando ella tenga una lágrima, yo la convertiré en sonrisa. Y cuando la tenga yo, ella hará por mí lo mismo. Incondicionalmente.

Simplemente lo sientes y lo sabes, no hay palabras para explicar eso. No somos hermanas, ni madre e hija, es como algo nuevo, una definición que aún no tiene nombre. Tendrán que inventarlo, aunque sea para nosotras dos y para otras dos personas especiales, ya que lo nuestro es algo que no suele pasar. Vamos que,es la primera vez que unas profesoras y una alumna acaban así, siendo más que profesora - alumna. Te quiero, te quiero mucho. A las tres.

domingo, 29 de junio de 2014

Gánalo

Hay dos formas de ver pasar el tiempo. Perdiéndolo o ganándolo. Sentirás todo el tiempo que simplemente va pasando y se va perdiendo. Hasta que un buen día encuentras a una persona con la que sientes que no pierdes el tiempo. Lo ganas. Empiezas a sumar y sumar momentos. Y es entonces cuando te das cuenta de que quieres dejar de perder el tiempo para comenzar a ganarlo, quieres pasar el resto de tu vida con esa persona que hace que estés un poco más viva.
Mientras, pasas el tiempo contigo misma, imaginándote como será el momento en el que encuentres a esa persona. A veces ese tiempo es mucho. Pero llega. Igual no es una pareja, es una gran amiga o un gran amigo, con el que te ríes como jamás lo has hecho. Pero no dudes que esa persona llegará, y todo el tiempo que has esperado... buaf. Ni te vas a acordar.

lunes, 23 de junio de 2014

Enfermedad

Si estás enferma no tengas miedo. Si tiene remedio te curarás, y sino lo tiene pues se acabó. Solo hay que luchar cuando hay alguna posibilidad de ganar, si no la hay, no hay que esforzarse.

miércoles, 9 de abril de 2014

Amor... propio

Dicen que  cuando estás enamorado no importan las despedidas, ni el tiempo que pase, ni lo que ocurra entre medio; no importa que te jure que se acabó o que te mande al infierno, ni siquiera importa si ha conocido a otra persona. Cuando el sentimiento es verdadero, siempre encuentras la manera de mantener viva la esperanza. Es algo inconsciente y muchas veces en contra de nuestra voluntad. Ves señales por todas partes. Señales que te llevan a esa persona, a ese lugar, señales que imaginas, o no, quizás son reales. Quizás exista esa energía común que hace y deshace cuando menos lo esperas y más lo necesitas. Y quizás, también, pase que ya no vuelva nunca más, pero tú, tú te empeñas en seguir esperando.
Este escrito va por esas personas que lo dejarían todo, si él, si ella, les dijera: ven; por las que se beben de un trago canciones melancólicas sin dudar, mientras caminan por la calle recordando lo que fue, imaginándose lo que podría ser; por esas personas cuyo destino no depende de ellas, sino de una llamada desesperada, de un encuentro fortuito y tantas veces soñado; por las que viven a la espera de un regreso necesitado, que llega con retraso; por esas personas que se han olvidado de lo más importante: el amor propio.
El desamor es traicionero y todo nuestro alrededor está metido en el ajo. Novelas de amores heroicos, canciones nostálgicas, películas soñadoras… nos empapan de historias, canciones y sentimientos en los que hay amores que matan, y los que no, nos rescatan, convirtiéndonos en títeres de la espera, la frustración y la desolación. Y es que en el fondo, necesitamos creer que sí, que el amor está por encima de todo, que es capaz de dejarnos sin aire y que cuando se acaba, tú, yo, nosotros, dejamos de ser. Pero la realidad es que nadie, absolutamente nadie, muere de amor.
Es cierto. No te engaño. No existen amores que maten, ni amores que nos rescaten, no existen porque el único amor capaz de hundirte o salvarte es el de uno mismo. La buena noticia es que, como es tuyo, tú decides qué hacer con él. Hay decisiones que nos acompañan toda la vida y por eso, elige tú, no vivas esperando a que te elijan. No busques a quien no hace nada por encontrarte, no sigas apostando por quien no apostó por ti, pero sobre todo, no quieras morir por quien quiere y puede vivir sin ti.
Este escrito va por ti. Tú que de tanto pensar en él te has olvidado de ti. Tú que subastas tu amor al menor postor, sin miramientos, ni condiciones. Todavía tienes una opción: quiérete. Quiérete a ti más que a nadie. Conócete y deja de preocuparte por los que no se dejaron conocer. Y, apuesta por el amor más leal de todos los amores. Todavía tienes esta opción. La opción de optar por ti.
“Porque sin ti, sin ti lo soy todo”


Escrito por Bárbara Esteban

viernes, 31 de enero de 2014

A mi padre

Soy un auténtico desastre. Lo tengo que reconocer. Desde que me levanto hasta que me acuesto. No hago todo lo que debería hacer en la casa, entre otras cosas recoger la cocina. Además, no es que esté en mi mejor racha como estudiante. No le digo a mis padres "te quiero", y encima soy una replicona y me paso el día llevando la contraria, y más ahora, que estoy de exámenes. Soy un pozo sin fondos en lo referido a desesperante. Hoy he decidido daros las gracias por aguantarme, aprovechando que es el cumpleaños de uno de mis padres.

PAPÁ, tendrás miles de prontos y estaremos todo el día a la greña, pero (junto con mamá) no hay persona a la que quiera más en el mundo. Sé que todo lo que haces es siempre por mi, y eso no sé como te lo voy a agradecer en la vida. Solo se tiene un padre, y a mi por suerte me has tocado tu. Y bien orgullosa que estoy. Nos enfadamos como nadie y nos picaremos y tiraremos los trastos a la cabeza, pero (aunque a veces no lo parezca) te quiero como a nadie, y eso no va a cambiar jamás.

También (aunque tampoco lo parezca), estoy intentando que algún día puedas mirarme mientras no me doy cuenta y pienses: "Qué orgulloso estoy de ella".

Así como yo lo hago contigo.

FELICES 44 AÑOS, GRACIAS POR DEDICARME 18 DE ELLOS.

-Siempre, tu niña.

lunes, 27 de enero de 2014