lunes, 23 de junio de 2014

Enfermedad

Si estás enferma no tengas miedo. Si tiene remedio te curarás, y sino lo tiene pues se acabó. Solo hay que luchar cuando hay alguna posibilidad de ganar, si no la hay, no hay que esforzarse.

miércoles, 9 de abril de 2014

Amor... propio

Dicen que  cuando estás enamorado no importan las despedidas, ni el tiempo que pase, ni lo que ocurra entre medio; no importa que te jure que se acabó o que te mande al infierno, ni siquiera importa si ha conocido a otra persona. Cuando el sentimiento es verdadero, siempre encuentras la manera de mantener viva la esperanza. Es algo inconsciente y muchas veces en contra de nuestra voluntad. Ves señales por todas partes. Señales que te llevan a esa persona, a ese lugar, señales que imaginas, o no, quizás son reales. Quizás exista esa energía común que hace y deshace cuando menos lo esperas y más lo necesitas. Y quizás, también, pase que ya no vuelva nunca más, pero tú, tú te empeñas en seguir esperando.
Este escrito va por esas personas que lo dejarían todo, si él, si ella, les dijera: ven; por las que se beben de un trago canciones melancólicas sin dudar, mientras caminan por la calle recordando lo que fue, imaginándose lo que podría ser; por esas personas cuyo destino no depende de ellas, sino de una llamada desesperada, de un encuentro fortuito y tantas veces soñado; por las que viven a la espera de un regreso necesitado, que llega con retraso; por esas personas que se han olvidado de lo más importante: el amor propio.
El desamor es traicionero y todo nuestro alrededor está metido en el ajo. Novelas de amores heroicos, canciones nostálgicas, películas soñadoras… nos empapan de historias, canciones y sentimientos en los que hay amores que matan, y los que no, nos rescatan, convirtiéndonos en títeres de la espera, la frustración y la desolación. Y es que en el fondo, necesitamos creer que sí, que el amor está por encima de todo, que es capaz de dejarnos sin aire y que cuando se acaba, tú, yo, nosotros, dejamos de ser. Pero la realidad es que nadie, absolutamente nadie, muere de amor.
Es cierto. No te engaño. No existen amores que maten, ni amores que nos rescaten, no existen porque el único amor capaz de hundirte o salvarte es el de uno mismo. La buena noticia es que, como es tuyo, tú decides qué hacer con él. Hay decisiones que nos acompañan toda la vida y por eso, elige tú, no vivas esperando a que te elijan. No busques a quien no hace nada por encontrarte, no sigas apostando por quien no apostó por ti, pero sobre todo, no quieras morir por quien quiere y puede vivir sin ti.
Este escrito va por ti. Tú que de tanto pensar en él te has olvidado de ti. Tú que subastas tu amor al menor postor, sin miramientos, ni condiciones. Todavía tienes una opción: quiérete. Quiérete a ti más que a nadie. Conócete y deja de preocuparte por los que no se dejaron conocer. Y, apuesta por el amor más leal de todos los amores. Todavía tienes esta opción. La opción de optar por ti.
“Porque sin ti, sin ti lo soy todo”


Escrito por Bárbara Esteban

viernes, 31 de enero de 2014

A mi padre

Soy un auténtico desastre. Lo tengo que reconocer. Desde que me levanto hasta que me acuesto. No hago todo lo que debería hacer en la casa, entre otras cosas recoger la cocina. Además, no es que esté en mi mejor racha como estudiante. No le digo a mis padres "te quiero", y encima soy una replicona y me paso el día llevando la contraria, y más ahora, que estoy de exámenes. Soy un pozo sin fondos en lo referido a desesperante. Hoy he decidido daros las gracias por aguantarme, aprovechando que es el cumpleaños de uno de mis padres.

PAPÁ, tendrás miles de prontos y estaremos todo el día a la greña, pero (junto con mamá) no hay persona a la que quiera más en el mundo. Sé que todo lo que haces es siempre por mi, y eso no sé como te lo voy a agradecer en la vida. Solo se tiene un padre, y a mi por suerte me has tocado tu. Y bien orgullosa que estoy. Nos enfadamos como nadie y nos picaremos y tiraremos los trastos a la cabeza, pero (aunque a veces no lo parezca) te quiero como a nadie, y eso no va a cambiar jamás.

También (aunque tampoco lo parezca), estoy intentando que algún día puedas mirarme mientras no me doy cuenta y pienses: "Qué orgulloso estoy de ella".

Así como yo lo hago contigo.

FELICES 44 AÑOS, GRACIAS POR DEDICARME 18 DE ELLOS.

-Siempre, tu niña.

lunes, 27 de enero de 2014

viernes, 24 de enero de 2014

Gracias

Realmente yo no estoy estudiando una carrera como otra cualquiera, estoy estudiando la base de mis días, de mis sentimientos y de mis placeres. Desde que descubrí este mundo, en concreto el 14 de Enero de 2013 con una pintura de Alfred Sisley (La nieve en Louveciennes), todo lo que me rodea tiene un sentido especial, y admiro cada vez más la belleza de las cosas. Todo tiene un por qué y todas las respuestas están relacionadas con el arte. Es el universo paralelo donde todo vale, la realidad, los sentimientos, la vida cotidiana, incluso los sueños. Todo es posible para un obrador de arte, no conoce límites en su expresión.

Estoy orgullosa porque puedo decir que lo que estoy haciendo es construir los cimientos de una forma de vivir que me va a acompañar cada día en todo momento y hasta el final.

Quizás no saque las mayores notas, pero voy a estar orgullosa porque sé que tengo un concepto del arte con mayores expectativas que una matricula de honor. Yo no voy a comer de mi grado de historia del arte (además de que no voy a reducir mi formación en eso), VOY A VIVIR DE ÉL.. Si hubiera querido hacer algo mejor que nadie, lo más probable es que no hubiera elegido esta carrera. Si lo he hecho es porque huyo del sistema y de todo aquello que ya tenga un proceso establecido. El arte permite ir más allá de lo dicho, siempre se puede añadir algo nuevo, de la manera que quieras y como más oportuno te parezca, te da libertad. Busco la belleza en lo que hago, busco sentir, emocionarme, y mover sentimientos capaces de llegar a lo más profundo del alma.

Así me lo ha hecho recordar hoy una persona a la que admiro muchísimo, con la que además no solo comparto este bello sentimiento acerca del arte. Gracias por estas bellas palabras, me has hecho recordar el por qué estoy aquí:

"Una obra de arte me cautiva cuando su contemplación en vivo me descubre sensaciones diferentes a aquellas que nacen de admirarla en una fotografía. El arte no puede reducirse a una sucesión de objetos ejemplares expuestos en un museo; por el contrario, debe emocionar, mover sentimientos capaces de llegar hasta lo más profundo del alma." -Carmen (Livia Augusta)

Y esta es la imagen de la que hablo. La vi y no pude quedarme indiferente. Justo fue un momento en el que me sentía tal y como muestra la pintura. Esta es la imagen a la que le debo todo el principio, y más aún se lo debo a quien me la hizo ver por vez primera.


A pesar de todo, se tu misma


Andrè Kohn.

Dios del arte impresionista figurativo.